El COVID 19 y la discriminación económica
La cuarentena mal aplicada o una discrecional prerrogativa ejecutiva?
Con ya más de un mes de aislamiento social obligatorio y un parate casi total del sector productivo nacional las PYMES muestran fuertes señales de ahogo y agotamiento, pues cada vez que se piensa que llegamos a la orilla como jugando a separar el mar rojo se distancia un poco más la orilla y la fatiga, con este juego infernal, ya comienza a sentirse.
Si en la provincia no han habido en las últimas 48 horas nuevos casos de infectados, si las fronteras están blindadas y no existe ya peligro inminente de contagio la pregunta que viene directo a nuestras mentes es el porque de mantener invariable esta cuarentena. Cuarentena que ya dio sus frutos pero que agotó sus posibilidades, sobre todo con las fronteras cerradas.
Con el agotamiento comienza el fastidio de ver a quienes se benefician de esta cuarentena y contraponerlos con quienes se llevan la peor parte. Claro que hay ganadores y perdedores. Deberíamos decir que el primer ganador es el sentir humano al defender la vida pero ya, con este tiempo transcurrido surge otro cuestionamiento: era esta la mejor alternativa de defensa frente al COVID-19?. Seguramente que la mejor respuesta fue el aislamiento muy bien logrado en Mendoza y no tanto a nivel nacional con los protocolos erráticos que daba nuestro Ministro de Salud que si tuviéramos una bola de cristal podríamos aseverar con mucha convicción que estos fallidos provocaron los primeros casos de infectados.
El aislamiento social al que se sometió la provincia claramente fue efectivo y es consenso aceptar que ha sido la herramienta que debió aplicarse y se aplico. Pero si esta medida que demostró su efectividad y lo fue, entonces ya cumplió su cometido y deberíamos ya de pasar a otra instancia, hacer valer el federalismo y aplicando protocolos de seguridad comenzar a liberar actividades hasta hoy vedadas. Como es posible que ya hayan Supermercados funcionando que aplican protocolos y no haya problemas pero no podemos ir a una Sedería porque en ese sitio hay peligro de contagio... y la actividad bancaria. Claramente vemos como se privilegian algunas actividades por sobre otras y solo hay unos pocos perdedores: los cuenta-propistas, los trabajadores informales, las PYMES de algunos rubros entre otras.
Se pide responsabilidad e idoneidad a nuestros dirigentes, responsabilidad para con todos los sectores e idoneidad para aplicar la herramienta correcta en el momento adecuado y ya estamos fallando en esto pues lo políticamente correcto en la mayoría de las veces no es lo adecuado.
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